I VOTE MY CONSCIENCE: Debates, Speeches, and Writings of Vito Marcantonio

para el Español, desplazarse hacia abajo: capítulo 1 & 9


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Acknowledgements & New Introduction to I Vote My Conscience

1: Vito Marcantonio - Congressman (English)

1: Vito Marcantonio, Congresista (Español)

2: The Seventy-fourth Congress 1935-1936

3: The Seventy-sixth Congress 1939-1940

4: The Seventy-seventh Congress 1941-1942

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5: The Seventy-eighth Congress 1943-1944

6: The Seventy-ninth Congress 1945-1946

7: The Eightieth Congress 1947-1948

8: The Eighty-first Congress 1949-1950

9: Puerto Rico y los puertorriqueños 1935-1950 (Español)

9: Puerto Rico and Its People 1935-1950 (English)

10: Lawyer for Civil Liberties

Vito Marcantonio: Bibliography

Annette T. Rubinstein: Author, Educator, Activist

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Vito Marcantonio, Congresista

Vito Marcantonio nació el 10 de Diciembre de 1902 en Harlem del Este, vivió toda su vida en Harlem del Este, y fue enterrado en Harlem del Este después de su muerte repentina el 9 de Agosto de 1954.

Su vida política, desde sus inicios, estuvo cercanamente relacionada con la de su amigo y primer mentor Fiorello H. La guardia, en su propio homenaje de conmemoración a La guardia, Marcantonio cuenta cómo se conocieron.

"Conocí a La guardia cuando estaba asistiendo a la Escuela Secundaria De Witt Clinton. Él se dirigió a la asamblea de la escuela el mismo día en el que yo hice un discurso. Nunca lo olvidaré. Yo hablé a favor de las pensiones de vejez y de la seguridad social. La Guardia hizo sobre este tema su discurso a los estudiantes."

A pesar de ser un joven de secundaria, Marcantonio era consciente de las específicas dificultades de pobreza y sobrepoblación que padecía la comunidad de Harlem del Este. La gran mayoría de sus vecinos, como su propia familia, eran inmigrantes ítalo americanos. Además de la inseguridad económica, un gran número de ellos enfrentó dificultades con el lenguaje y con los efectos perturbadores de una nueva cultura sobre los antiguos lazos familiares y tradiciones. La frecuente actitud hostil de los estadounidenses mayores hacia que a los recién llegados les aumentara sus problemas. Noticias despectivas sobre Harlem del Este en los periódicos, tanto en aquel entonces como ahora, hacen que todavía sea más difícil para muchos de sus habitantes el imaginarse a sí mismos aceptados de igual a igual o con una participación plena en la vida americana.

Marcantonio, quien nunca perdió el profundo sentimiento de identidad con su comunidad, desarrolló en sus primeros años de secundaria un sentido de parentesco similar con el espíritu democrático de América, expresado en la vida y los escritos de Jefferson y Lincoln.

A diferencia de muchos jóvenes que se hicieron amargados e inescrupulosos al notar la discrepancia entre la imagen brillante de la vida estadounidense como se les enseñó, y su realidad en comunidades como Harlem del Este, Marcantonio mantuvo su fe en la capacidad del pueblo para hacer realidad el Sueño Americano. Él se puso la tarea de interpretar las posibilidades incumplidas de democracia por sus vecinos, y de ayudarles a alcanzar la dignidad y la seguridad que ellos merecían y requerían.

Como primer paso, se dirigió a un grupo de compañeros de clase en la organización de clases de Ciudadanía y de inglés para adultos en una iglesia del barrio, y continuó enseñando a grupos nocturnos similares durante muchos años. En esta y en otras formas de prácticas, comenzó, en su adolescencia, a expresar su progresiva devoción visionaria a su comunidad y a su país, lo que caracterizó su vida hasta el final.

La preocupación por los problemas humanos individuales y los intentos de resolverlos a través de la acción social eran siempre, para Marcantonio, la esencia misma de la política. En este sentido, su carrera política comenzó cuando, a los 18 años, se convirtió en líder de la Sociedad de Alquinos de Harlem del Este y llevó a cabo su exitosa huelga de los arrendatarios en 1920. Pero en el sentido más habitual de la palabra, su primer paso real en la vida política fue tomado a petición de La guardia. El propio Marcantonio contando la historia:

"La próxima vez que lo vi fue el verano de 1924, cuando dos de los viejos partidos se habían aliado contra él. Ese año La guardia decidió apoyar el Senador LaFollette para la presidencia por parte del Partido Progresista. El Partido Republicano declinó a La guardia la nominación republicana. El Partido Demócrata, como de costumbre, trató de derrotarlo. La guardia me pidió que participara activamente en la campaña, y junto con un puñado de nuestros amigos y vecinos en Harlem del Este, se realizó una campaña exitosa para él y para LaFollette en nuestro distrito del Congreso".

Marcantonio, quien se había graduado de la escuela de leyes en 1925, dirigió las campañas que devolvieron a La guardia al Congreso, con el partido Republicano-Progresista en 1926, 1928 y 1930. En 1930, el joven abogado fue nombrado asistente del fiscal de Estados Unidos, una posición a la que él renunció dos años después. La guardia fue derrotado para el Congreso por un Demócrata en la victoria del Nuevo Trato de 1932, Marcantonio trabajó con él para organizar el Partido Fusión de la Ciudad, una coalición anti-Tammany la cual eligió de Alcalde de la ciudad de Nueva York a "La Florecilla" en 1933.

Con el apoyo entusiasta de La guardia, Marcantonio se decidió entonces a representar a su comunidad, ex circunscripción de La Guardia, en el Congreso. A pesar de la oposición de la "vieja guardia", él aseguró la nominación republicana y, respaldado por el Partido Fusión de la Ciudad, ganó una elección reñida, derrotando al miembro titular para el Distrito 20 del Congreso por 247 votos en noviembre de 1934. Él ocupó su lugar en la Congreso 74ª en enero de 1935.

Al comienzo de su primer mandato, Marcantonio estableció un modelo de servicio personal diario a las personas de su comunidad. Su modesta oficina central ubicada en la planta baja de una antigua casa de piedra rojiza en el 247 E. de la calle 116, que anteriormente había sido el centro de La Guardia, estaba abierto siete días a la semana durante todo el año para todos aquellos que quisieran ayuda gratuita en cuanto a salud, ciudadanía, asistencia, compensación de trabajadores, arrendatarios, inmigración, u otros problemas legales y familiares.

Mientras que el Congreso estaba en sesión, estos servicios fueron esencialmente proporcionados por los asociados de Marcantonio, pero cada fin de semana, a pesar de su asombroso y pesado programa de trabajo legislativo en Washington, él regresaba a Nueva York para reunirse personalmente con los cientos de vecinos que necesitaban su ayuda. Esta costumbre se mantuvo intacta durante sus subsiguientes periodos de gobierno. Al mismo tiempo, el registro de asistencia en el hemiciclo de la Cámara durante los próximos catorce años fue excepcional, y en el volumen de trabajo fuera de esto, él estudiaba y escribía facturas, organizaba el apoyo público, o de oposición, del Congreso para alguna legislación específica, planificaba y dirigía la estrategia parlamentaria, fue sin duda insuperado y probablemente inigualable por cualquier otro miembro del Congreso.

A pesar de la gran popularidad de Marcantonio en todo su distrito, y el hecho de que él era uno de los partidarios más fuertes de políticas del Nuevo Trato en el Congreso 74ª (1935-1936), el triunfo aplastante del presidente Roosevelt en 1936 llevó a prácticamente cada candidato demócrata de la ciudad Nueva York a la victoria y Marcantonio fue derrotado.

En la política local de la ciudad de Nueva York, al ser un republicano a menudo significaba, en esencia, ser un anti-máquina y de posición anti-Tammany. Esto era cierto en vecindarios como Harlem del Este. La guardia, por ejemplo, había sido elegido como republicano para el Congreso 68º y como socialista para el Congreso 69ª, y Marcantonio expresó fuertemente el mismo punto de vista anti-Tammany lo largo de su vida. Pero en la escena nacional, la oposición republicana desahogo los gastos, la seguridad social y otros créditos de salud y bienestar, lo que iba en contra de las profundas convicciones de Marcantonio. Esto se convirtió rápidamente evidente para sus colegas en ambos lados de la Cámara, y dando lugar a ciertos intercambios como el de tres lados con un congresista demócrata, O'Connor, y el líder republicano Martin, que tuvo lugar en la Cámara el 29 de julio, 1935:

Sr. O'Connor: ¿Qué ha estado sucediendo aquí? Prácticamente cada miembro republicano votó el otro día para levantar esta cámara [sin actuar sobre un uso indebido de ayuda de emergencia solicitada por el Presidente] y volver a casa.

Sr. Marcantonio: ¿No está el caballero equivocado con ello?

Sr. O'Connor: Voy a hacer una excepción, sí; el caballero de Nueva York, mi buen amigo, el señor Marcantonio no lo hizo.

Sr. Martin: Él no es un republicano.

Sr. O'Connor: Mi afecto por él es tan fuerte que algo coincide con esa opinión. Realmente espero que él no lo sea.

Durante sus primeros dos años en el Congreso, a Marcantonio se le hizo evidente que muchos de los miembros demócratas de la Cámara no estaban dispuestos a ir hasta el Presidente en cuanto a la legislación de bienestar social; y que la propia administración a menudo se quedó corta con respecto a las medidas que Marcantonio consideraba necesarias para proteger las libertades civiles, los derechos de los trabajadores, los grupos nacidos en el extranjero, y las otras minorías raciales o políticas.

En la primavera de 1936, por ejemplo, los créditos asignados para el proyecto de ley para la administración suplementaria W.P.A. (Works Progress Administration, es decir, la Administración del Progreso de Trabajos) fueron menos de un tercio de la cantidad solicitada el año anterior. Marcantonio comentó con amargura: "El Nuevo Trato ha sido sustituido, y en vez del dicho de Hoover sobre dos pollos en cada olla, la cruda realidad es la de dos lobos en cada puerta." El Congresista McCormack, un portavoz de la administración, se opuso: "Hemos dado $ 3000 millones al año [a los desempleados]. Son $ 3000 millones más de lo que Hoover dio." Marcantonio entonces soltó una carcajada junto con la respuesta: "¿El caballero se siente orgulloso de ser sólo un poco mejor que Hoover? ¿Es que todo el caballero tiene para ofrecer?" Y luego una pregunta retórica por parte del Sr. McCormack, "¿Dónde estarían ellos [los desempleados] si la actual administración no se hubiese comprometido en la política humana que tiene...?", suscitó una réplica rápida, "... ¿Usted debería preguntarme donde estaría la administración? Los desempleados deben los últimos créditos a su propia presión de las masas".

El recién organizado Partido de Trabajo Estadounidense (A.L.P.) era mucho más cercano a la expresión de la filosofía política de Marcantonio que incluso a la plataforma Democrática del Nuevo Trato, y desde el principio él se afilió con la A.L.P. En noviembre de 1938, él fue elegido para el Congreso como el único miembro de Partido de Trabajo Estadounidense. También había ganado la nominación republicana al vencer al candidato de la organización regular en las primarias, y por lo tanto se postuló por ambos partidos. A pesar de que su voto fue 10.059 en la línea republicana y sólo 8.901 en la línea A.L.P., él pidió específicamente que su designación en el Directorio del Congreso fuese únicamente con el "Partido de Trabajo Estadounidense".

En 1940 fue elegido como candidato del Partido de Trabajo Estadounidense con el respaldo republicano, pero en 1942 la dirección regular de la organización Republicana rechazó nuevamente su nominación. Él respondió a ello registrándose a sí mismo tanto en las primarias republicanas como las demócratas, donde logro ganar en ambas, pero continúo alistado únicamente con el Partido de Trabajo Estadounidense.

En 1944 una redistribución del Estado de Nueva York hizo posible un nuevo intento de derrotarlo mediante la eliminación de parte de su antiguo vecindario y añadiéndolo al nuevo Distrito 18 del Congreso con una comunidad densamente poblada que se extiende desde la calle 59a-99a. A pesar de este cambio radical en su distrito electoral, volvió a ganar las dos principales primarias del partido. Igualmente él era el candidato del Partido del Trabajo Estadounidense, y se llevó el distrito por una mayoría de 66.390.

Un artículo publicado en la edición de abril de Harpers, comento sobre la redistribución de distritos antes de las primarias de 1944, decía:

El Distrito del Congreso 20 ya no existe. La Legislatura de Nueva York, dominada por los Republicanos del Norte del estado, quienes no tienen nada que temer de Marcantonio, han redistribuido el estado y tratado de manipular una circunscripción electoral para sacar a Marcantonio. En el nuevo distrito 18, él todavía contará con la mayor parte de los españoles e italianos de Harlem del Este, pero la vida se le complicará por la adición de vastas hordas de alemanes e irlandeses de la zona contigua de Yorkville".

Para la campaña en su distrito ampliado, Marcantonio había abierto otra oficina en un desván encima de una tienda de Cinco y Diez centavos, ubicada en el corazón de la primera avenida de Yorkville, cerca de la calle 77. Esto continúo siendo una sede permanente para ayudar a la gente de la comunidad. Pronto los números llegaron a 1484 para el asesoramiento y ayuda, incluso superando a las multitudes de su zona del Club de Harlem del Este. Dos artículos, publicados en la primavera y el otoño de 1944 por las revistas, las cuales se oponían políticamente al Congresista Marcantonio, informaron de visitas a sus dos sedes.

Richard Rovere, escribiendo en la edición de abril de Harpers, inicia:

"La escena en el Club de La guardia después de la una en punto el domingo se parece tanto a un día ajetreado en la clínica de un gran hospital de la ciudad. Marcantonio y tres o cuatro secretarias se sientan en pupitres en una plataforma en la parte delantera de la sala principal. Antes de ellos en sillas de madera se encuentran alrededor de cien constituyentes, muchos de ellos sosteniendo bebés en sus brazos... aproximadamente cuatrocientos de ellos pueden entrar y salir en una tarde.... ellos hablan en español, italiano, inglés, y diversas mezclas de los tres. Marcantonio siempre puede responder con amabilidad, tirando un poco de yiddish en caso de ser necesario. Mayormente los problemas que les generaban preocupación eran sobre dinero o trabajo. Durante la depresión, la mayoría eran demandantes de ayuda.

Hoy en día, las mismas personas están de vuelta para las asignaciones de dependencia ejército. Muchos quieren... puestos de trabajo de planta en la guerra. Algunos necesitan asistencia jurídica.

Marcantonio ve personalmente alrededor de treinta mil... en el curso de las sesiones del Congreso."

Y Walter Davenport, en la edición del 14 de Octubre del Collier, presenta un testigo ocular aún más real:

"Durante una hora antes de que el Honorable Vito Marcantonio entrará en el Club Político F. H. La guardia en Harlem del Este, Ciudad de Nueva York, el granizo apestaba con la aflicción. Pero con alguna esperanza. Marc va a escuchar. Marc sabrá las respuestas.

En al menos seis idiomas a la multitud equipara sus problemas... en italiano, español, polaco, yiddish, húngaro e inglés, éste último en una gran variedad de dialectos: irlandés, nativo Negro, Negro indio del oeste, Nueva York.

Cuando el Congreso está en sesión, él pasaba martes, miércoles, jueves y viernes en Washington; mientras que sábado, domingo y lunes los pasaba en sus dos oficinas de Nueva York.... Sus horarios de oficina estaban claramente marcados en las puertas, de 10 a.m. a 6 p.m. Sin embargo, pocas veces salía hasta las siete u ocho. Cuando el Congreso está en receso, él estaba en esas oficinas diariamente... Las facturas de gas, quejas de propietarios, reclamaciones contra los propietarios. Naturalización. Enfermedad. Hijos descarriados. Violaciones O.P.A. [Oficina de Administración de Precios]. Incumplimiento de manutención. Pensiones. Adjudicaciones al ejército. Puestos de trabajo... De esta manera por horas.

De alguna manera, a lo largo de las siete en punto las listas se han agotado. Igualmente el congresista y sus ayudantes. Las sillas están vacías. Trescientos veintisiete constituyentes han sido escuchados, aconsejados y ayudados por Vito Marcantonio. Mañana va a empezar todo de nuevo. Esta tranquilo durante unos minutos, y luego el miembro del Congreso... y el resto del personal de compilación cataloga la resolución de los asuntos del día.

'¿Qué es lo que hacemos con ello?' el miembro del Congreso nos preguntó.

Hemos dicho que un par de días como ese nos volvería locos

"Bueno" dijo él, "Eso es lo que consigo por diez mil al año. ¡Es su pasta! "

En 1946, Marcantonio ganó en las primarias demócratas y corrió tanto con el Partido de Trabajo Estadounidense y el Partido Democrático. Newsweek, informa de la elección en su edición del 25 de noviembre de 1946, declarando:

"A pesar del máximo esfuerzo republicano para quitarle el puesto, combinado con una vigorosa campaña anti-Marcantonio llevada a cabo por los principales periódicos, él ganó por 5.500 votos... [En el año de] la derrote del GOP."

El esfuerzo de 1946 para derrotar a Marcantonio había atrajo gran atención de la nación. El conservador Saturday Evening Post publicó un artículo en su edición del 11 de enero de 1947, titulado "No podían Purgar a Vito". Shallet Sidney, quien había cubierto la campaña para la revista, explica el fallo al no poder quitarle el puesto a Marcantonio en términos de su relación personal con la gente de su distrito, en parte diciendo:

Lo que les importa a ellos no es si Marcantonio es de color rojo, rosa, negro, azul o púrpura, es que él es "su" Congresista... un incansable luchador por el hombre en las calles de Harlem del Este.

Él está dispuesto a vivir en sus barrios pobres, codearse con el mejor y el peor de ellos, emplearse hasta la delgada final de un agotamiento solo por ellos. Él gastaba su dinero en ellos, tomaba sus batallas contra los propietarios... En ocasiones... El congresista incluso había cargado carbón personalmente para los conventillos de calor. Cualquier persona que quisiera verlo... podía hacerlo.

El sistema de servicio personal de Marcantonio es único. Mientras que algunos Congresistas se enorgullecen de desarrollar rutinas para esquivar a los contituyentes problemáticos, Marcantonio insiste casi fanáticamente para que ningún constituyente, sea humilde o problemático, sea expulsado..."

El Sr. Shallet concluye su artículo con una cuenta del último rally de las elecciones:

"Todo el color de la campaña anterior fue eclipsada en la víspera de las elecciones, cuando Marcantonio hizo su aparición tradicional en la 'Esquina de la suerte' en la calle 116 y Lexington. Esta era la 'Esquina de la suerte' de La guardia cuando la Pequeña Florecilla estaba activo en la política de Nueva York. Marcantonio la había heredado junto con el asiento de la Guardia en el Congreso.

Una señal eléctrica de quince pies, ESQUINA DE LA SUERTE – REELIJA A MARCANTONIO, parpadeaba sobre la multitud de 10.000 personas. No había duda de la admiración salvaje de la multitud por su campeón. El Himno de Garibaldi recibió su aparición, y la multitud, en su mayor parte Ítalo Americanos, entró en erupción por tres minutos completos. Flores, canciones y homenajes trilingües se prodigaron sobre el candidato. A continuación, Marc hizo el mismo discurso de campaña, pero de nuevo era el hombre lo que importaba, no sus palabras."

En 1947, la legislatura del estado de Nueva York aprobó la ley de Wilson-Paula prohibiendo cualquier candidato no inscrito en un partido político que se ejecute en las primarias del partido sin la aprobación oficial del comité ejecutivo del condado del partido o de otros funcionarios designados. Esto mantuvo a Marcantonio en duda sobre si entrar en una o en ambas de las primarias de los principales partidos como lo había hecho en el pasado. Fue, sin embargo, reelegido en 1948 por el Partido del Trabajo Estadounidense solo por una mayoría de 5.067, en la cara de campañas virulentas y de gran poder realizadas por las organizaciones de los partidos Demócrata y Republicano.

La oposición de Marcantonio de los dos principales partidos en el Congreso 81º tenían como temas tan fundamentales como la política exterior, las relaciones laborales y las libertades civiles, esto se había hecho como medidas extraordinarias para evitar su reelección. Una coalición tripartita de los partidos demócratas, republicanos y liberales, con el apoyo de todos los periódicos importantes en la ciudad de Nueva York, respaldando a un solo candidato contra él. El New York Times, por ejemplo, publicó una serie de editoriales en tres días sucesivos para exigir su derrota. No obstante, con esta concentración de fuerzas, Marcantonio ganó más del 40% de los votos en el distrito electoral 18, superando al voto demócrata y su oponente por 10.880, al republicano por 17.065, y la liberal por 30.892. La combinación fue, sin embargo, suficiente para derrotarlo por 13.353.

Después de su derrota mantuvo sus dos oficinas del vecindario. Miles de personas acudieron a verle todos los años igual que habían hecho cuando él era su representante electo. Para sus vecinos todavía él era el "Congresista" - el hombre al que todos llamaban Marc – el que estaba cercano a sus problemas y listo para ayudarlos como abogado y asesor, cálido y amigo comprensivo.

Durante este período, de manera individual y como líder del Partido del Trabajo Estadounidense, su principal preocupación era lo que había sucedido en el Congreso para asegurar la paz mundial. En un discurso pronunciado en 1952, durante la campaña electoral, dijo:

"Trágicamente, después de 27 meses de matanzas en Corea, con 119.000 bajas estadounidenses, algunos de nosotros aceptamos el conflicto de Corea tal como el fluir del río Hudson. Después de 14 meses de charla en Panmunjom, algunos han llegado a sentir que este llamado de "acción policial" o "pequeña guerra" es algo con lo que podemos vivir. Se han olvidado que la guerra en nuestro tiempo es como el cáncer, si no se para se extiende. Si la guerra de Corea no se detiene ahora, también se extenderá.

La inmensa mayoría de los estadounidenses, sin importar sus diferencias en cuanto otros temas, están unidos en el objetivo de cese al fuego en Corea.

La resolución de cualquier otro asunto, los derechos civiles, laborales, las libertades civiles, la agricultura, el bienestar económico del pueblo estadounidense, dependen de cese al fuego en Corea".

Marcantonio fue de los primeros en nuestro país en hacer un llamado de aceptación a la resolución presentada ante las Naciones Unidas en enero de 1951, por la delegación de la India, como una solución para el conflicto de Corea.

Dirigió las energías del Partido del Trabajo Estadounidense a un polifacético esfuerzo para presionar a Washington para negociar una tregua y luego resolver el asunto restante, es decir, el retorno de los prisioneros de guerra, sin más derramamiento de sangre. Miles de carteles aparecieron en las calles de Nueva York con el lema "La mejor defensa de América es la paz con China." Folletos pidiendo apoyo a la propuesta del senador Johnson, de Colorado, que pidió a las Naciones Unidas que buscara un armisticio, se distribuyeron ampliamente. El Partido del Trabajo Estadounidense llevó a cabo un "voto de la paz," con la obtención de las firmas de decenas de miles de neoyorquinos pidiendo el cese al fuego en Corea.

Mientras que la paz era su mayor interés, Marcantonio y el A.L.P. actuaron en muchos otros temas. Cabe destacar entre ellos la intensa lucha, aunque sin éxito, para detener el linchamiento "legal" de Willie McGee, ejecutado en Mississippi por violación, y la continuación de la larga lucha para ganar una mayor representación de la gente Negra en la función pública en todos los niveles.

En 1950, el Partido del Trabajo Estadounidense nominó al primer candidato negro de el Senado de los Estados Unidos por Nueva York. En 1951, Marcantonio coloca en la nominación al primer Negro para ser designado para el cargo de presidente del condado de Manhattan. Entonces, todo se convirtió en la oficina en la que la gente Negra concentraba sus esfuerzos para obtener un gran logro en la ciudad de Nueva York. En 1953, todos los partidos nominaron a negros para el puesto, y el primer negro presidente del condado de Manhattan fue elegido en ese año.

Pero a pesar de la votación del estado de Nueva York de 509.559 por Henry Wallace en la elección presidencial de 1948, y la impresionante cifra de 356.626 para Marcantonio en la campaña de la Alcaldía de la ciudad de Nueva York, muchos empezaron a cuestionar la viabilidad de la acción política independiente por un tercer partido. Esto se hizo realidad especialmente cuando la previa política del Partido del Trabajo Estadounidense de apoyar a algunos candidatos principales de los partidos para cargos locales o nacionales ya no era posible, ya sea porque los candidatos de los partidos Demócrata y Republicano no aceptarían tablones mínimos de la A.L.P. o porque no se les permitió aceptar su respaldo.

En 1952, muchos votantes independientes consideraron que podría ser necesario apoyar lo que Marcantonio llama "el presunto mal menor". En una serie de debates con I. F. Stone en el New York Daily Compass, y en un folleto "El otro mal", publicado durante las últimas semanas de la campaña, Marcantonio confirmó enérgicamente la necesidad de un tercer partido. Él dijo:

"... [Un voto por el Partido Progresista en 1952] es un voto tan valioso como el reparto del Partido de Libertad en 1840 contra la esclavitud, y del Partido de Tierra Libre en 1848 y 1852 contra la extensión de la esclavitud. Es un voto similar al que formó parte del millón de votos para Eugene V. Debs en 1920, que a su vez dio lugar a los cuatro millones de votos para LaFollette en 1924 y la victoria de Roosevelt en 1932.

Las grandes causas nunca fueron ganadas por sacrificar una pelea de verdad y sustituirla por un aparente mal menor... "

En la competencia por la Alcaldía de Nueva York en 1953, un sector considerable de la dirección del Partido del Trabajo Estadounidense se opuso, en las reuniones previas a la Convención, a la nominación de un candidato independiente para la alcaldía. Marcantonio replicó con una lista completa de A.L.P. candidatos. Su posición finalmente ganó el voto casi unánime de los delegados en una convención del partido, que eligió nominados del Partido del Trabajo Estadounidense para todas las oficinas por toda la ciudad.

A medida que avanzaba la campaña se hizo evidente que todavía había una disconformidad esencial de opiniones entre Marcantonio y muchos otros líderes de su partido sobre el aspecto relacionado con la acción política independiente completa. Esta división en cuanto a ello debilitó el apoyo al partido y disminuyó la eficacia de la campaña. Después de la elección, en noviembre de 1953, Marcantonio renunció al Partido del Trabajo Estadounidense. Al renunciar, en parte dijo:

"Voy a continuar esforzándome, de manera independiente, por las cosas por las que he luchado tan duro. Voy a seguir haciéndolo como un intento independiente para el realineamiento político que es algo necesario. Es tan inevitable como el fracaso en la política exterior y la economía en la que se basó el republicano y demócrata." En los primeros meses de 1954, Marcantonio comenzó a solicitar la opinión de su distrito, ya en la primavera había decidido que podía postularse con éxito a su antiguo puesto en el Congreso, a pesar de que una coalición contra él permanecía en vigor. En junio anunció su candidatura como independiente. El lunes 9 de agosto, cuando se apresuraba hacia su oficina, murió de un repentino ataque al corazón, él tenía en su escritorio la primera pila de las solicitudes de nominación con las que iba a abrir la actual campaña para su reelección al Congreso en noviembre.

Los reportes de su muerte realizados por el World-Telegram y Sun, quienes fueron parte de su oposición en 1950, indicaron una probable victoria en 1954. Decían en parte:

"La muerte llegó al fogoso abogado-político cuando él estaba planeando una campaña para recuperar su mensaje en el Congreso, del que fue expulsado en 1950.

Hubo signos de una ruptura en su coalición Demócrata-Republicana, y observadores notaron una buena probabilidad de que el Sr. Marcantonio podría tener éxito."

Su muerte generó extraordinarios homenajes por parte de antiguos asociados y oponentes políticos en el Congreso, así como de muchas otras figuras públicas. Las expresiones de sentido por representantes de ambas partes aparecen en el Registro del Congreso del martes 10 de agosto de 1954.

El Congresista John A. Blatnik (D. Minnesota) dijo:

".... Muchos miembros de este organismo han estado en desacuerdo con los principios políticos que mantenía Vito Marcantonio. Sin embargo, estoy seguro que aquellos que lo han conocido, incluyendo los que no estaban de acuerdo con él, consentirán que él era la persona más honesta, valiente, sincera y de buen corazón, quien sirvió a sus constituyentes en los pasillos del Congreso.

Durante el Congreso 80º y 81ª llegué a conocer muy bien a Marc. Personalmente, me agradaba mucho, y lo respetaba por su valor y disposición a ponerse de pie ante un problema incluso cuando estaba solo. Siempre es sencillo tomar una posición cuando uno es parte de la mayoría, pero se necesita una verdadera convicción para ponerse de pie y ser tomado en cuenta cuando estás solo o con una pequeña minoría. Vito Marcantonio era un hombre de tales convicciones que nunca dudó en luchar por aquello en lo que creía...

Vito Marcantonio fue un verdadero amigo de la humanidad, quien siempre luchó por los desamparados. Pocos miembros de este distinguido organismo han tenido una similar actitud como parlamentario y estratega... Luchó una buena batalla y lo hizo bien."

El Congresista Emanuel Celler J. (D. Nueva York) dijo:

"Uno pudo haber estado en desacuerdo con él, pero nunca se podría encontrar algún fallo con su método de contradicción. Él era un miembro de esta Cámara que siempre luchó por lo que consideraba correcto. Siempre luchó justamente. Tenía un gran coraje y determinación, una determinación tan firme como una roca y un valor tan feroz como un rayo. Él ejerció sus servicios sobre esta erudición, con aguda inteligencia, trabajo duro, y, lo que para él era, una sinceridad de propósito... Él nunca se paró por la preservación de las libertades fundamentales, y, usando las palabras de nuestro distinguido Capellán esta mañana, siempre buscó la mejora de los derechos humanos y el bienestar humano. "

El Congresista Herman R. Eberharter (D. Pennsylvania) dijo:

"...De sus varios admirables atributos, lo que más me ha impresionado en mi relación personal con él era su verdadera preocupación por los oprimidos, por aquellos que se encuentran entre los menos afortunados, su simpatía siempre lista para los pobres y oprimidos.

Creo que él tenía un buen corazón y un alma pura, y nuestra memoria de él, tal como lo vimos en acción en esta Cámara, va a ser para muchos de nosotros una fuente de inspiración, ya que sin duda poseía una habilidad excepcional junto con inmenso carácter..."

El Congresista Clare Hoffman, (R. Michigan) dijo:

"Él no sólo conocía el procedimiento parlamentario que regia esta Cámara, sino que nunca tuvo el valor de utilizar ese conocimiento para promover el programa legislativo que él defendía.

Estaba tan a la izquierda que no podía estar de acuerdo con sus puntos de vista. Tal vez yo era demasiado de derecha. Como quiera que sea, ningún miembro de la Cámara, por lo que yo sepa, nunca puso en duda su sinceridad o su capacidad o eficacia.

Nuestro colega sirvió a la gente de su distrito vigorosamente, consistentemente, y sinceramente."

El Congresista Eugene J. Keogh, (D. Nueva York) dijo:

"... Señor Presidente, mientras que uno podría no estar de acuerdo con su filosofía de gobierno, todos los que lo observaban y trabajaban con él tenían que respetar la perseverancia y aplicación al servicio de nuestro compañero fallecido, Vito Marcantonio, cuya muerte ocurrió en circunstancias tan trágicas. A menudo estaba solo en la Cámara, pero su repentina muerte fue un shock para todos nosotros. Trabajó y vivía rígidamente, y, literalmente, murió mientras trabajaba..."

El Congresista Arthur Klein, (D. Nueva York) dijo:

"...Señor Presidente, lo siento tanto que estoy un poco abrumado por la emoción, pero lo que realmente quería decir era que 'Marc' era mi amigo, a pesar de que algunas personas piensen que es políticamente imprudente admitir tal amistad debido a puntos de vista políticos. Diferí con él muchas veces en el pasado. He dicho en muchas ocasiones al hablar de él durante su vida que yo, sin duda, estaría en desacuerdo con él en el futuro. Ya no puedo decirlo nunca más. Como el caballero de Nueva York [El Sr. Celler] señaló, cuando él pensaba que estaba en lo cierto no había manera de cambiar su punto de vista. Era consecuente, trabajó duro y representó hábilmente sus electores. Muchos de nosotros lo vamos a extrañar. Sé que cada miembro de esta Cámara que llego a conocerlo, lo respetaba y le agradaba, aunque supongo que no muchos se levantarán a decirlo. Nadie puede encontrar errores en su vida personal, a pesar de que no estábamos de acuerdo con él políticamente... "

El Congresista Eugene J. McCarthy, (D. Minnesota) dijo:

"Señor Presidente, me gustaría unirme a mis colegas al decir una palabra en relación con el caballero de Nueva York, en relación con la noticia de su muerte que acabamos de recibir. Creo que la mayoría de nosotros sabemos que en muchas ocasiones su nombre se hizo una especie de lema; el hecho de que alguien había votado con él fue utilizado como argumento de que uno no era apto para servir en el Congreso. Lo conocí durante sólo un término en este Congreso, y yo lo califico sólo por sus acciones sobre hemiciclo de esta Cámara y por las cosas que dijo, mientras ambos éramos miembros. Y lo digo con toda sinceridad, que él nunca apoyó nada en el hemiciclo de esta Cámara o abogó por algo que separara a los buenos estadounidenses teniendo en cuenta las grandes diferencias de opinión entre ellos..."

El Congresista Abraham J. Multer, (D. Nueva York) dijo:

"Sr. Presidente, muchos de nosotros teníamos nuestras diferencias con nuestro compañero fallecido, Vito Marcantonio. Muchos de mi lado del pasillo, cuando llegó por primera vez en 1934, después de haber sido elegido para esta Asamblea como republicano, miembros de mi grupo, diferían políticamente con él. Yo también. Más tarde, cuando él llevó dirigió el Partido de Trabajo Estadounidense, muchos de nosotros de ambos lados del pasillo diferían con él igualmente. Pero él fue realmente un buen estadounidense. A pesar de sus diferencias políticas con nosotros, él era siempre honesto en sus convicciones. Fue justo en su guerra política. Como hombre, lo respetábamos en vida y es justo hacerle un homenaje en su memoria en la actualidad.

Hubo pocos parlamentarios en esta Cámara que eran tan buenos como miembros del Congreso tal como lo fue Marcantonio cuando estaba con nosotros. Pero, sabiendo todas las complejidades de la ley parlamentaria, nunca tomó alguna ventaja injusta sobre cualquiera; siempre prestó la debida atención a lo que pensaba hacer, y cuando él daba su palabra era como un vinculo."

Marcantonio habría valorado mucho más los silenciosos homenajes por la retahíla sin fin de dolientes anónimos que durante tres días vinieron a dar su último adiós a él en la pequeña capilla ardiente de su vecindario. Como él dijo en su monumento a La Guardia unos años antes:

"A su funeral asistieron numerosas personas de todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, eso no fue lo que más me impresionó. La línea de miles y miles de personas comunes que vinieron a presentar sus respetos... era el homenaje más impresionante.... las personas que hicieron la fila eran trabajadores, comerciantes y de todos los oficios. Ellos eran de la ciudad de Nueva York."

EL PRESENTE VOLUMEN ES, en un sentido, una autobiografía política parcial. El material que aquí se presenta ha sido elegido desde un privilegiado número de argumentos, de debates y comentarios que el Congresista Marcantonio hizo en el Hemiciclo de la Cámara durante sus catorce años como miembro, y de las direcciones de radio, discursos públicos, cartas y otros documentos que él creía importantes y lo suficientemente relevantes para haberlos insertado en el Registro del Congreso.

Sin embargo, no existe ningún material incluido sobre los años antes de la primera elección de Marcantonio al Congreso en 1934, y ninguna de las principales actividades no congresales, ni tampoco sobre su campaña para la Alcaldía de Nueva York en 1949. Sin embargo, estas páginas hacen, creemos, una imagen completa de su filosofía política y su posición sobre las dificultades importantes que enfrentan las personas de los Estados Unidos de 1934 a 1950. Para indicar la naturaleza de algunos de los trabajos de Marcantonio durante los últimos cuatro años de su vida están, en el apéndice, extractos sustanciales de cuatro de sus casos legales.

Una preocupación apasionada por la dignidad y el bienestar del hombre, y de un imperturbable y genuino patriotismo son factores evidentes en los discursos de Marcantonio desde su primer término en el Congreso hasta su último. Las primeras palabras que aparecen en el REGISTRO del 19 de febrero de 1935, son una investigación indignante, al dirigirse a un orador que deseaba reducir la inmigración, prohibiendo el ingreso extra-cuotas de las esposas de residentes extranjeros y los hijos menores:

"¿Señor cree que es un error que las familias se reúnan, y resulta antiestadounidense y perjudicial para el bienestar económico de esta nación?"

Y dieciséis años después Marcantonio reafirmó su fe fundamental de que ninguna política inhumana podría ser buena para Estados Unidos, diciendo:

"La diferencia entre los que quieren reprimir a la gente y yo, es que yo tengo fe y confianza en la inteligencia del pueblo estadounidense... Los que están en contra de ellos, son los que dicen que quieren este tipo de legislación represiva."

Esa incansable preocupación por los derechos humanos y las tradiciones democráticas americanas la expresó en muchos temas diferentes y en diversas maneras. Es posible ver la obra de Marcantonio en el Congreso entrando en casi tres períodos homogéneos, cada uno con sus propios problemas centrales predominantes. Estos más o menos coinciden con el momento previo a la guerra, la guerra y la posguerra de su servicio en el Congreso.

DURANTE LOS AÑOS DE DEPRESIÓN DE LA PRE-GUERRA 1935-1940, la principal preocupación de Marcantonio fue, por supuesto, el bienestar, las necesidades económicas de la tercera parte de la nación que estaban mal alimentados, mal alojados y mal vestidos.

Aquí él siempre mostró una habilidad inusual para presentar un programa a largo plazo y de gran alcance de la reforma fundamental, sin perder nunca de vista los pequeños beneficios inmediatos que podrían ser ganados a través de la persistencia por parte de la demanda diaria. Su plan con visión de futuro buscaba satisfacer las necesidades de los desempleados, demostró un fuerte apoyo al proyecto de ley de seguridad social de Frazier-Lundeen, y oposición a "la colocación de la carga del cuidado de los pobres en los hombros de los pobres", fueron todos ellos integrados con su presión para aumento de la WPA y de los créditos de socorro, viviendas adicionales, y el cumplimiento de las normas laborales mínimas.

También, él fue muy vigilante de la protección contra las medidas que amenazaran con privar a las personas de su derecho a organizar o participar en la actividad política en defensa de sus intereses económicos. Se le caracteriza una enmienda a la Ley Hatch, lo que habría impedido a los trabajadores W.P.A. la participación en la política, como "un paso en la dirección del gobierno de los ricos y de buena cuna", y repetidamente defendió el tipo de organizaciones de desempleados como la Alianza de Trabajadores.

El uso de "la pista falsa... para ocultar la falta de chuletas de cerdo" era un objetivo frecuente de su feroz crítica. Ejemplos eficaces en su defensa era el Congreso Nacional de la Juventud y el Proyecto Federal de la Música. En la primavera de 1940, el Proyecto había dispuesto la participación de los jóvenes músicos de su lista para una gira orquestal por América del Sur, que sería financiado casi en su totalidad por los patrocinadores privados y dirigido por el reconocido director, Leopold Stokowski. Aunque sólo $ 3500 iban a ser invertidos para el Proyecto para cubrir gastos incidentales en la selección de los que formaban parte de la orquesta, varios miembros del Congreso hicieron un intento de detener toda la consignación para el proyecto de la música debido a que reconsideraban de manera desfavorable su participación en "actividades subversivas" como la gira. Marcantonio irónicamente comentó:

"Quiero decir que el caballero está absolutamente correcto en relación con Stokowski y las actividades subversivas extrañas. ¿Dónde se toca su orquesta? Bach, Beethoven, Brahms, Wagner, Verdi absolutamente ajeno y subversivo..."

La competición amarga para puestos de trabajo durante la década de los 30, hizo un clima de opinión en el que era fácil de atacar a los nacidos en el extranjero, y muchos aparentes demagogos y amigos del trabajo amparaban la legislación para prohibir a los extranjeros residentes para generar así un alivio en el trabajo y proyectos de vivienda protegida.

Marcantonio luchó contra estos demagogos con una variedad de armas. A veces usaba la lógica, analizando este tipo de ataques sobre el trabajador extranjero y mostrando que son parte de una estrategia dirigida en la organización del trabajo y en todos los trabajadores estadounidenses. A veces utilizaba la burla, como en su comentario sarcástico sobre un proyecto de ley para impedir que los no ciudadanos el ser elegidos para un cargo sindical:

"No creo que la enmienda vaya lo suficientemente lejos. Creo... que deberíamos restringir el liderazgo de los sindicatos estadounidenses a los descendientes de aquellos que llegaron en el Mayflower." (Risas y aplausos)

No es de extrañar que el hijo de inmigrantes italianos, cuyo padre era un carpintero, debiera haberse dado cuenta de la identidad de intereses entre los trabajadores nativos y extranjeros nacidos. Pero es, quizás, sorprendente que este hijo de las calles de la ciudad, que habían vivido toda su vida en Harlem del Este, debería haber sido igualmente consciente de la unidad de intereses entre los agricultores y los trabajadores.

En 1935, durante el primer mandato de Marcantonio en el Congreso, los portavoces de los trabajadores organizados, incluyendo a William Green, presidente de la Federación Americana del Trabajo, se opusieron a un proyecto de ley que impedía la ejecución de la agricultura familiar por la refinanciación de hipotecas a tasas de interés más bajas, con el argumento de que esto conduciría a la inflación y a salarios reales más bajos de este modo. Muchos de los miembros pro-laborales urbanos de la Cámara argumentaron en contra del proyecto, citando una carta enviada a todos los miembros del Congreso por el Sr. Green. Sin embargo, el miembro más joven de Nueva York apoyó la propuesta de ayuda a la granja con una declaración clara de la necesidad de la unidad entre agricultor y trabajador. Después de hablar de su propio registro de votos, concluyó:

"He seguido el Sr. Green en materia de legislación laboral, cuando sentía que su posición era el mejor interés para los trabajadores estadounidenses; pero cuando el señor Green intenta lanzar el peso de los trabajadores organizados de América en el lado de la Asociación de Libertad y la Asociación de Economía y otros reaccionarios que se oponían a este proyecto de ley, entonces me negué a seguir el liderazgo del Sr. Green y darle derecho a voto a mi conciencia..."

Durante su segundo mandato en el Congreso, Marcantonio instado en la misma verdad sobre la necesidad de la unidad agricultor – trabajador desde otro ángulo en su exitosa apelación, debido a los Representantes de las áreas agricultoras por su apoyo, a un proyecto de ciudad sobre la demolición de barrios pobres.

Esta independencia de enfoque ganó rápidamente un grado de interés por parte de sus colegas, quienes a menudo no se encontraban en conformidad con un miembro del Congreso novato. Por ejemplo, en junio de 1935, Marcantonio notó que el grado de contraalmirante tenía un artículo en el Washington Herald, con una firma que daba su nombre y rango sin incluir una declaración requerida que las opiniones expresadas no eran los de la Marina de los Estados Unidos. Cuando trajo a la atención de este tema a la Cámara se llevó a cabo la siguiente discusión.

Sr. Marcantonio: "...La Secretaría de Marina no debe permitir que almirantes de los Estados Unidos violen las regulaciones y hagan declaraciones fanáticas que abogan a la guerra con una nación amiga, una nación hemos reconocido. Creo que el Departamento de la Marina debería tomar medidas y la disciplinar a este almirante, de lo contrario nos hemos generado un antecedente vicioso. Si hubiera sido un recluta que hubiese violado los reglamentos, habría sido disciplinado... (Aplausos)

Sr. Vinson: [Georgia] ¿El caballero cree que la Secretaría de Marina no requerirá tanto a sus almirantes como a los hombres alistados vivir de acuerdo a sus normas y reglamentos?

Sr. Marcantonio: Ellos tienen que enseñarme.

El Sr. Vinson: Bueno, supongamos que cruzamos ese puente cuando lleguemos a él.

El Sr. Marcantonio: Voy a cruzar ese puente cuando llegue a él, y la fecha es el lunes, porque voy a acudir a la Secretaría de Marina y veré si han tomado o no alguna medida disciplinaria en este asunto."

Cuando Marcantonio volvió a tomar su asiento en el Congreso 76º en 1939 se encontró en la existencia del Comité de Actividades Antiamericanas, posteriormente conocido, por el nombre de su presidente, como el Comité Dies, y él pronto se convirtió en uno de sus principales oponentes. Varios de sus discursos en el comité están incluidos en el texto.

Otra pelea importante que Marcantonio hizo en estos años previos a la guerra fue contra el proyecto de ley anti - extranjero Hobbs, a la que él llamó el proyecto de ley "campo de concentración". Esto fue derrotado en el Senado, pero volvió a introducir en la Cámara en varios Congresos sucesivos, y Marcantonio continuó haciendo campaña en contra de ella hasta una legislación similar fue finalmente aprobada en 1950 por el Congreso de 81º.

En 1939 y 1940 Marcantonio resistió cada paso que hacia probable la participación de Estados Unidos en la guerra en Europa. El 9 de julio de 1940, dijo:

"Nuestra entrada no traerá ningún beneficio para el pueblo estadounidense, sólo generará la pérdida de la vida de los jóvenes estadounidenses y de nuestras instituciones libres... No soy un pacifista, solo estoy dispuesto a luchar por la defensa de mi país y en cualquier guerra en la que están implicados los intereses de nuestro pueblo. La guerra actual no es tal guerra y, por lo tanto, he decidido no sólo oponerme a nuestra entrada en ella, sino advertir a mis compatriotas contra ese esquema de las cosas que harán de nuestra entrada inevitable".

La ley de registro de extranjeros, la cual requiere la toma de huellas dactilares de los no ciudadanos, la propuesta para el reclutamiento en tiempos de paz, y los esfuerzos para privar a la "mano de obra de sus derechos económicos y sociales por la excelente trabajo de la carta magna, la ley Nacional de Relaciones Laborales", todo esto fortaleció a Marcantonio en su determinación de preservar la neutralidad de Estados Unidos en la sesión del Congreso de 1940-1941.

Durante el verano de 1941, sin embargo, él examinó los nuevos factores que entraron en la situación internacional, y llegó a la conclusión de que estos habían cambiado el carácter de la guerra. En octubre de 1941, después de mucha discusión con sus constituyentes, hizo un análisis definitivo del cambio en un discurso en hemiciclo de la Cámara. Aquí, dijo:

"¿Cuáles son las razones que me llevan a creer que una guerra que era predominantemente imperialista se ha convertido esencialmente en una guerra de defensa nacional para el pueblo de los Estados Unidos?

La primera razón es la geografía. Un vistazo al mapa demostrará que lo que la Unión Soviética ha conquistado es colocar una cabeza de puente militar Nazi dentro de un bote de remos a distancia de nuestras costas del noroeste, Alaska... En segundo lugar, en el mundo de 1940 y los primeros meses de 1941, Hitler no podía moverse contra el hemisferio occidental. No estábamos en peligro militar, siempre y cuando Hitler tuviese en su límite oriental una poderoso y bien armada Unión Soviética. Los intereses de la defensa de los Estados Unidos y la Unión Soviética eran interdependientes. La existencia de la Unión Soviética dependía del invicto de los Estados Unidos. La existencia de los Estados Unidos dependía del invicto Unión Soviética. Cualquiera de las dos conquistas de Hitler hacia de la otra casi una certeza.

En apoyo a estas mismas medidas a las que me he opuesto en el pasado, y las que ahora estoy apoyando por las mismas razones que motivaron mi oposición, a saber, la defensa de nuestra nación y de sus libertades .... El carácter de la guerra ha cambiado y no tengo ninguna otra marcha coherente a seguir sino la de apoyar una guerra de defensa tan vigorosamente como me he opuesto a una guerra de agresión imperialista."

DESPUÉS DE SER ATACADOS EN PEARL HARBOR, Marcantonio era el más eficaz en lograr la aprobación del Congreso para las medidas vitales de guerra. El papel en la organización que jugó desde 1942 hasta 1945 fue recabar apoyo para F.E.P.C. [Comité de Prácticas de Empleo Justo], la ley contra los impuestos al sufragio y la legislación de voto al soldado Federal, por ejemplo, es difícil ilustrarlo mediante cita directa, pero está indicado por los comentarios de colegas y reporteros.

Aunque Marcantonio una vez comentó, "Me gustaría hacer un discurso político [desde el Hemiciclo de esta Cámara] pero al darme cuenta de que soy de un Partido de un solo hombre pues me encuentro en una desventaja tremenda", sin embargo, allí él era un líder no oficial reconocido del grupo más avanzado de los partidarios del presidente Roosevelt durante la guerra.

El artículo de 1944 de Harper, al que se hace referencia anteriormente, decía:

"A los cuarenta y dos años, Marcantonio está bien en su camino a convertirse en una figura nacional de primera clase, aunque uno de los más ortodoxos. Hasta ahora, su influencia en el Congreso ha sido la de un tábano, no un líder... En los últimos tiempos, sin embargo, ha demostrado ser un verdadero genio en la transformación de sus pasivos en activos, jugando en los intersticios políticos por todo lo que vale la pena."

El artículo de Collier, citado previamente, habló sobre el papel importante que había tomado Marcantonio como líder en apoyo a la legislación progresista del Nuevo Trato en la Cámara, además explicaba la falta de reconocimiento oficial a las citas del Comité.

"En el Congreso, el Sr. Marcantonio fue invitado y recibido con el profundo desconocimiento de todos los Miembros del Sur. Su lucha para abolir los impuesto al sufragio, para fortalecer el Comité de Prácticas de Empleo Justo y promulgar leyes contra el linchamiento, le había hecho tantos enemigos.

En 1943, el Comité de la Cámara designó al Sr. Marcantonio el Comité Judicial... Por común acuerdo, tanto de los miembros del Sur, además de un gran número de Demócratas del Norte... vetaron esa designación y el Sr. Marcantonio fue rechazado... "

Tal vez algo aún más revelador y sin duda más interesante son las muchas declaraciones enfáticas hechas en el calor del debate por los colegas, dando Marcantonio crédito total o culpa de piezas específicas de la legislación, en particular las medidas referentes a derechos civiles.

El 12 de octubre de 1942, cuando Marcantonio había logrado forzar la primera ley contra los impuestos al sufragio en el hemiciclo de la Cámara, el Congresista Cox de Georgia que había sido líder de la oposición, dijo:

"Permítanme hacer una declaración, para usted, caballero de Nueva York [el señor Marcantonio] le saludo, señor. Yo le saludo por haber alcanzado al menos la quema de la ambición que lleva su alma por convertirse en algún momento de su vida en el amo de esta Cámara. Usted lo lleva en sí mismo, Señor, sobre su rodilla y, una vez más, le felicito."

El 14 de diciembre de 1943, el congresista de Rankin Mississippi se opuso:

"El caballero de Nueva York [Sr. Marcantonio] respalda a esta organización de rabadilla conocida como el Comité de Prácticas de Empleo Justo que está acosando a los blancos de los Estados del Sur."

Cuatro días más tarde en el curso del debate sobre un proyecto de ley federal sobre el voto del soldado, el Congresista Rankin dijo:

"Señor presidente, el día de ayer, el caballero de Nueva York [Sr. Marcantonio] en su ataque a los demócratas del sur y a los Estados del Sur en general, acusándome de dirigir a los republicanos. No sé si alguno de los republicanos está siguiendo mi liderazgo o no, pero sí sé que los demócratas no están siguiendo al caballero de Nueva York... Él no representa a ningún demócrata real."

El mismo día el congresista de Michigan Hoffman (R.) discutió la situación en la que los de Nuevo Trato, con algunos republicanos, se opusieron a una coalición bipartidista de demócratas conservadores y republicanos. Dijo que, al menos, nunca aceptaría el liderazgo de Marcantonio:

"Ahora, el caballero de Nueva York [Sr. Marcantonio] anoche, creo que fue, me di cuenta de que en el REGISTRO dijo que yo era un 'Republicano Rankin'... Voy a decir esto, al menos, si yo soy un republicano Rankin, pues al menos hay dos de nosotros, donde uno es más que el partido que representa el caballero en Washington. Voy a decir otra cosa, hemos estado hablando desde hace mucho tiempo, algunos de nosotros tenemos, algunas personas de este país, algo sobre una coalición. Ahora las partes están comenzando a alinearse. Ya no se trata, como se ha dicho aquí tan a menudo, los republicanos contra los demócratas o los demócratas contra republicanos.

Ha habido una especie de Nuevo Trato, una Partido del Nuevo Trato que se ha apoderado del Partido Demócrata, y quizás ha habido un cierto desacuerdo en nuestro lado en cuanto a ciertas líneas... Ahora bien, si llega el momento en que debo hacer mi elección, y yo creo que estará entre los demócratas del sur, oeste o el norte, que creen en la vieja Constitución y en las costumbres y prácticas de los Estados Unidos como los hemos conocido por los últimos ciento sesenta y tantos años, si ese día viene cuando tengo que tomar una decisión entre ir junto con los hombres o unirme a ese grupo del Nuevo Trato o burócratas y salvajes o como quieran ustedes llamarlos, profesores, entonces yo no duraré un minuto, ni un minuto, voy a ir con los demócratas quienes creen en la Constitución, si me veo obligado a tomar una decisión. Y si estoy obligado a elegir, como el caballero parece pensar que estoy, entre el caballero de Mississippi [Sr. Rankin] y el caballero de Nueva York [Sr. Marcantonio] por mucho que odie a tomar la decisión, por muy grande que sea mi dolor, llorando mientras tomo esa elección, voy a ir con el hombre de Tupelo, el caballero de Mississippi [Sr. Rankin]. "

Lo más sorprendente de todo, el Senado también reconoció la situación en la que un "miembro de la Cámara de Representantes que no es ni un demócrata ni republicano" había asumido el liderazgo, para la lucha del impuesto al sufragio, de las fuerzas mayoritarias en la Cámara baja.

El 9 de mayo de 1944, el proyecto de ley contra el impuesto al sufragio, que se había aprobado por la Cámara, se presentó en el hemiciclo del Senado, y el senador Connally de Texas, desafió el senador Mead de Nueva York, quien estaba promocionándolo, a nombrar al autor del proyecto. Cuando el senador Mead respondió: "Ha habido varios, tal vez," el senador Connally persistió: "Marcantonio fue uno." El senador Mead respondió: "Y había otros". El senador Connally entonces exclamó:

“... ¡Marcantonio! Las reglas del Senado en cuanto a la cortesía entre los dos cuerpos del Congreso me prohíben discutir con los miembros de manera individual en la Cámara. Sin embargo, no puedo olvidar la parte de un nombre similar desempeñado en la historia de Roma."

Dos días después, el 11 de mayo de 1944, el Senador Bankhead de Alabama tomó la palabra para demostrar que el Congresista Marcantonio era realmente responsable de la aprobación de una ley contra los impuestos al sufragio en la Cámara de Representantes. La descripción resumida que sigue es una de las declaraciones más explícitas que se encuentran en el Registro del Congreso de "el liderazgo del Sr. Marcantonio" en la organización de apoyo para la legislación de derechos civiles. El senador Bankhead dijo:

"Ayer un buen trato fue dicho con respecto a la autoría del proyecto de ley pendiente. Fue acusado directamente, por los Senadores en el hemiciclo del Senado, que un hombre con el nombre de Vito Marcantonio, de Nueva York, fue el autor del proyecto de ley. El Senador subalterno de Nueva York [Sr. Mead] aparentemente no quiere que él tenga esa posición por lo que insistió que tres o cuatro representantes del Estado de Nueva York habían introducido la ley... Ayer, llamé por teléfono al Secretario de la Cámara de Representantes y me informó que el señor Marco Antonio fue el primero en introducir el proyecto de ley. Hubo otros que posteriormente se introdujeron proyectos de ley similares.

Asumo que los otros miembros de la Cámara de Representantes, quienes eran principalmente del Estado de Nueva York, desean seguir la dirección del Sr. Marco Antonio, por lo que procedieron a obtener copias de su proyecto de ley e introducirlo con sus propios nombres.

Un poco más tarde, este mismo miembro de la Cámara de Representantes, quien no es ni un demócrata ni republicano, de hecho, yo no sé sobre qué es su política, el Sr. Marco Antonio, presentó una petición ante el Secretario de la Cámara de Representantes solicitando al Comité, bajo las reglas de la Cámara, informar sobre el proyecto de ley. Cuando él obtuvo suficientes firmantes para la solicitud de retiro, hizo un movimiento para cumplir el Comité de Reglas y enviar el proyecto de ley a la agenda.

El resultado de esta situación es la demostración clara de que el Sr. Marco Antonio, y no lo critico, tenía el derecho de hacer lo que hizo, es el líder de este programa, de este proyecto de ley, de esta medida, de este asalto, o como lo llamamos, en la Constitución de nuestro país. Lo que es sorprendente para mí es que se encontró con tantos hombres que seguirían a su liderazgo sobre un asunto constitucional."

El Senador McKellar de Tennessee entonces añadió:

"Ayer me llamó la atención el hecho de que el proyecto de ley fuese aprobado por la Cámara, palabra por palabra, línea por línea, de manera meticulosa, precisa y acorde con lo que el Sr. Marco Antonio había escrito en él."

El 15 de mayo de 1944, el Senador Barkley de Kentucky, en un intento fallido de obtener un voto sobre el proyecto de ley contra los impuestos al sufragio, introdujo una moción para cerrar el debate. Concluyó:

"Mucho se ha dicho aquí en forma de crítica y sarcasmo en relación con el nombre del autor de este proyecto de ley, y con respecto a las organizaciones que lo apoyan. Sr. Presidente, sé que ningún Senador va a votar, ya sea por la moción que he hecho para cerrar el debate, o... por el propio proyecto de ley, debido a que van en contra de cualquier prejuicio emitido por cualquier persona que tenga un nombre que no favorezca a su lado en particular, o en contra de cualquier organización que no les guste.

Dos años después, en 1946, cuando la legislación F.E.P.C. fue aprobada en la Cámara baja y se presentó al Senado, el Senador Bankhead volvió a enfocarse en Marcantonio.

"... Señor Presidente, el siguiente acontecimiento [después de la primera orden ejecutiva para tiempos de guerra para F.E.P.C.] fue la introducción de un proyecto de ley en la Cámara de Representantes por el Representante Marcantonio.

Él no es un Demócrata; él no es un Republicano. No sé si él es un socialista. En los últimos tiempos, desde que se organizó el Partido del Trabajo Estadounidense, él ha pertenecido al mismo. No sé lo que su récord era antes de ese tiempo. Sin embargo, él es el autor del primer proyecto de ley que fue presentado sobre este tema en el Congreso de los Estados Unidos. Es sorprendente ver a tantos fuertes miembros capaces en el Congreso, tanto en la Cámara de Representantes y en el Senado, siguiendo el liderazgo del Sr. Marcantonio sobre este tema.

Consideremos ahora el registro. El Sr. Marcantonio presentó su proyecto de ley el 20 de julio de 1942. Es el Proyecto de Ley de la Cámara 7412. Consulte y por acuerdo unánime puede grabar este punto en el REGISTRO como parte de mi intervención.

[El proyecto de ley en su totalidad a continuación, fue incluido en el REGISTRO.] ... Sr. Presidente, quisiera llamar la atención sobre la similitud entre el Proyecto de Ley del Senado 101 y el Proyecto de Ley de Marcantonio. Les solicito a los conocedores de la materia comparar la sección 1 del proyecto de ley de Marcantonio con la sección 41 correspondiente de la ley pendiente. Les pido que comparen la sección 3 del proyecto de ley pendiente, el Proyecto de Ley del Senado 101, la cual define las prácticas laborales desleales, con la sección 3 del proyecto de ley de Marcantonio.

[El Senador Bankhead continuó con una serie de comparaciones similares entre 7 secciones más de ambos proyectos.]

Después, tras la introducción del proyecto de ley del señor Marco Antonio, el Sr. Scanlon presentó su proyecto de ley [en la Cámara]. Es exactamente como el que estamos ahora mismo considerando, el Proyecto de Ley del Senado 101. El Sr. Scanlon era un demócrata.

Entonces vino el señor Dawson. En el día después que el Sr. Scanlon presentó su proyecto de ley, el Sr. Dawson presentó exactamente el mismo proyecto de ley. Él es un demócrata de Illinois.

Luego vino el señor LaFollette. El mismo día él presentó el Proyecto de Ley 4005. Él es un miembro de la Cámara de Representantes y un republicano del estado de Indiana. El proyecto de ley que introduce sigue el patrón real del proyecto de ley de Marcantonio.

Luego llegó, el 23 de junio 1944, el primer proyecto de Chávez... Ese proyecto de ley fue presentado por el senador de Nuevo México [Sr. Chávez] y otros senadores, los mismos autores que aquellos del proyecto de ley pendiente [el Proyecto de Ley del Senado 101]...

Señor Presidente, los autores de esos proyectos son en total seis Republicanos y seis Demócratas. Parece ser una lucha de Representantes para asegurarse una buena posición en este tema..."

La efectividad de Marcantonio en ganar ese respaldo se mantuvo viva en la memoria del Congreso. En 1950, durante el breve debate sobre el proyecto de ley de McCarrart, el Congresista Carroll de Colorado, uno de los 20 que votaron en contra de ella, se separó de Marcantonio que dirigía la lucha contra el proyecto de ley. El Congresista Carroll dijo:

"... El historial de votación no sólo mío, sino de otros miembros del Partido Democrático del norte y el oeste, con referencia a los asuntos internacionales es, en todos los temas importantes, distinto y en oposición al registro de la votación del representante por Nueva York [el señor Marcantonio]. "

El Congresista Cohner de Mississippi se opuso:

"Si vamos a hacer comparaciones y contar narices, cuando se opuso a la filosofía del representante por Nueva York [el señor Marco Antonio], antes de que fuese popular hacerlo, y cuando había un pequeño grupo en esta Cámara que consistentemente lo seguía, pues no era el grupo del sur..."

Una de las razones por las que Marcantonio fue capaz de lograr la organización de un clave bloque de apoyo a la legislación progresiva durante los años de la guerra de 1942 a 1945, fue su voluntad de permitir colegas más conservadores la mayor parte de los debates de la Cámara. Así, durante los años de su mayor influencia en el Congreso, lo encontramos hablando menos que en cualquier otro período.

Esta actitud liberal que tenía generalmente caracteriza a la nación y el gobierno federal durante estos años, lo que hizo posible la fase de la actividad legislativa de Marcantonio descrita, mostrando algunos signos de deterioro, incluso antes de que terminara la guerra. Con la victoria en Europa a la vista, y la muerte del presidente Roosevelt, el deterioro se hizo más rápido. La elección del Congreso de 1946, en la que los republicanos ganaron la mayoría, dando como derrotados a casi todos los miembros del "bloque progresista". El artículo "No podrán Purgar a Vito", del Saturday Evening Post del 11 de enero de 1947, teniendo en cuenta el nuevo Congreso y la posición de Marcantonio allí, decía:

"... En la última y en las sesiones previas del Congreso, él fue un tábano eficaz en interés de un número de causas y en la oposición - a menudo victorioso – de lo que describiría como medidas 'fascistas' - es decir como anti-labor, y así sucesivamente - . Sus oponentes lo respetaban como un luchador incansable y sagaz, que conocía bien los trucos parlamentarios, y sabía cómo calcular cada voto disponible [en la Cámara].

La energía que él gastaba como un tábano no será disminuida en el nuevo Congreso republicano, pero muchos de los liberales y de los más arrogantes izquierdistas que anteriormente votarían en su falange ahora se han ido. Sus oponentes afirman que ahora no puede contar, sin duda, en más de una docena de votos...

EN EL CONGRESO POST GUERRA Marcantonio se encontró a sí mismo más aislado cada año en sus inflexibles intentos para preservar una verdadera cooperación internacional y la ayuda de U.N.R.R.A. y de las Naciones Unidas, en lugar de la acción unilateral de Estados Unidos en sus continuos esfuerzos para proteger el estado del trabajo organizado y para mantener y ampliar las ganancias en tiempos de guerra hechas por la gente Negra; y en su solitaria lucha para proteger la Declaración de Derechos contra la erosión por "órdenes de fidelidad" democráticas, los "proyectos de ley de lealtad" republicanos y el poder inconstitucional de los comités de investigación del Congreso.

Se hizo cada vez más necesario para Marcantonio a tomar el Hemiciclo día a día – incluso, a veces, dos o tres veces en un solo día - para llevar a cabo una lucha tenaz por la derogación absoluta del Taft-Hartley; por los derechos civiles; en contra de la citación por desacato de los testigos que habían invocado la Quinta Enmienda; en oposición a la ayuda a Chiang Kai-shek y a Franco.

Menos de un año después de la guerra, durante una huelga de mineros, Marcantonio habló de "el mismo espíritu de 'trabajo de linchamiento' que se generó aquí, del que fui testigo en esta Cámara, ocasionado por el Proyecto de Ley de Smith-Connally" [En mayo de 1943] Con el pretexto de atacar a John L. Lewis, tú dirigiste tu ataque contra los hombres que están comprometidos, y han dedicado la mayor parte de sus vidas, a la producción de carbón."

Dos semanas más tarde, el 25 de mayo de 1946, Marcantonio fue uno de los pocos que se opuso a la petición del presidente Truman para la legislación de emergencia drásticas para obligar a los trabajadores ferroviarios en huelga a volver al trabajo. La emergencia había terminado antes de que el Senado actuara sobre las propuestas del Presidente Truman, pero otra acción anti obrera se instó en la Cámara casi inmediatamente. Marcantonio trabajó con energía para derrotar el proyecto de ley de Case: "El propósito de esta legislación", dijo, "es destruir el derecho del trabajador a la huelga."

Por el resto de su tiempo en el Congreso, él estuvo en el frente con un pequeño grupo, tratando de mantener los avances conseguidos por la mano de obra desde la Ley contra el Interdicto de La guardia.

En un Discurso pronunciado en contra de la Ley de Gestión de Trabajo de 1947 - Más tarde encarnada sustancialmente en la Ley Taft-Hartley - Marcantonio afirmó: "Toda la filosofía de la relación industrial basada en la igualdad de negociación ha sido destruida por esta legislación".

El 27 de abril de 1949, él advirtió a la mano de obra que las "promesas y compromisos" hechas en la campaña de 1948 para la derogación de la ley Taft-Hartley eran de los "que se lavan de un cabo un través de una serie de acuerdos y compromisos diabólicos". Una semana más tarde se evaluó la medida sustitutiva finalmente promulgada como constituyendo un "Taft-Hartley de nuevo."

A partir de entonces, dentro y fuera del Congreso, Marcantonio tomó cada oportunidad para promover "la revocación total de Taft-Hartley y el restablecimiento de la Ley Wagner," a pesar de que el clima de opinión hizo su postura parece casi utópica.

Es cierto que en los Congresos 80ª y 81ª, rara vez Marcantonio se las arregló para ganar una mayoría en el hemiciclo de la Cámara, pero sus apelaciones a la conciencia de sus colegas casi siempre recuperaba un poco más votos, y siempre animó a muchos grupos e individuos fuera del Congreso para exigir que sus representantes actúan para proteger la paz, la libertad y el bienestar de la población de los Estados Unidos. Y él mismo nunca perdió la esperanza. En los días más oscuros de su carrera en el Congreso, expresó en varias ocasiones su fe en la victoria final en ciertas declaraciones como la que él hizo en el Pacto de Asistencia Mutua Defensa en agosto de 1949:

"Es aberrante que hoy en día en los Estados Unidos el patriotismo está sujeto a atacar cuando uno se pone de pie y lucha por la paz.

Pero vamos a ver cómo la historia ha juzgado a los que se negaron a seguir... el programa de los años treinta en Italia y Alemania.

Quienes fueron los verdaderos patriotas, los que dijeron que sí, y los que siguieron, ¿O eran los verdaderos patriotas los que se negaron a seguir y enfrentaron a los pelotones de ejecución y fueron colocados en campos de concentración?

Se nos pide que olvidemos todo, todo lo que provocó la última guerra mundial.

¿Cuándo se le pondrá fin a esta locura? Yo sé -- se detendrá cuando el pueblo americano conozca la verdad".

Una vez más, al hablar sobre F.E.P.C. en enero de 1950, él dijo:

"Nosotros podemos también hacerle cara, caballeros, independientemente de las maniobras que se están produciendo en esta Cámara, el pueblo estadounidense van a tener su camino con respecto al FEPC La mayoría de los estadounidenses lo quieren. Todos los intentos de negar su voluntad fallarán porque en este tema más que en cualquier otro tema al pueblo estadounidense será escuchado. La gente va a ganar esta lucha a pesar de la doble discurso Truman y las maniobras de los dirigentes de los partidos Demócrata y Republicano".

Y en agosto, oponiéndose a la Ley de Seguridad Interna de 1950, declaró:

"El día no está lejos cuando los estadounidenses actuarán como lo han hecho en otros períodos en los que hemos tenido situaciones similares. Recuerden que las Leyes de Extranjeros y Sublevación... El pueblo estadounidense se levantó y venció a la tiranía de aquellos días... siempre han impuesto para mantener viva esta democracia.”

ESTOS AÑOS DEL CONGRESO POST GUERRA también se vio un nuevo punto alto en los esfuerzos de Marcantonio en nombre de la independencia de Puerto Rico y el bienestar de su gente, tanto en la isla y en la parte continental de los Estados Unidos.

Durante su primer mandato en el Congreso, él había introducido un proyecto de ley para la verdadera independencia de Puerto Rico. En su segundo mandato, dijo en la Cámara: "Puerto Rico es parte de los Estados Unidos y hasta que se cambie su estado es nuestro deber darle la suficiente atención a ello, con mucho cuidado, donde el método sea favorable para Puerto Rico y contra sus problemas, tal como lo hacemos con cualquier problemas de las personas de los Estados Unidos."

Marcantonio hizo todo lo posible para que el Congreso cumpliera con este deber. Una que otra vez instó a ayudas con créditos adecuados, la aplicación de la ley del salario mínimo, cambios en las leyes de navegación, ya que afectaban a la isla, y la revisión de la Ley del Azúcar para mejorar la situación económica de Puerto Rico.

Llamó la atención del Congreso a todas las pruebas, grandes o pequeñas, de "colonialismo" que afectaba al pueblo puertorriqueño, y se opuso no sólo el gobierno del territorio de los Estados Unidos, sino también "...a la mano áspera de ciertos líderes equivocadas que cubrían a Puerto Rico [que] llevándolo a cubrir los intereses del azúcar y a financieros estadounidenses en el continente".

Ya en agosto de 1939, en la descripción de una negación abierta sobre las libertades públicas garantizados por la Carta de Derechos en la isla, Marcantonio advirtió: "No hay lugar en América para los presos políticos... 'Cuando nos preguntamos: ¿Puede pasar aquí?', los puertorriqueños pueden responder, 'que ha ocurrido en Puerto Rico.'"

En 1949, las demandas del pueblo de Puerto Rico por la independencia habían llegado a tal punto que obligó a un comité del Congreso para examinar el asunto y en marzo de 1950 se presentó la H. R. 7674, un proyecto de ley sobre "la Constitución de Puerto Rico". Marcantonio llamó a esto una "reafirmación de la situación actual en Puerto Rico bajo la autonomía de un gobierno."

En su lucha contra el H. R. 7674, Marcantonio hizo un análisis completo de su significado. Al fracasar en su intento de asegurar audiencias sobre el proyecto de ley en Puerto Rico, colocó PRUEBAS de referencia de la "profunda oposición" a ella por todo tipo de organizaciones, publicaciones e individuos de la isla, cuya mayoría no pudio asistir a las audiencias en Washington.

UN ASPECTO MÁS de la obra de Marcantonio en la Cámara que requiere mención. Tanto amigos como enemigos están de acuerdo con que él era totalmente insuperable y casi sin igual en su dominio y en la osada aplicación de las insignificancias reglas de la Cámara. Algunas observaciones hechas por sus colegas del Congreso sobre su capacidad como parlamentario ya se han citado. Como Congresista Celler dijo:

"Fue uno de los polemistas más hábiles en los Congresos que formo parte. Fue un parlamentario hábil e ingenioso. Nadie conocía las reglas mejor que él, y él usaba ese conocimiento parlamentario con un artística forma de discurso."

El REGISTRO contiene innumerables ejemplos de uso de Marcantonio de este arte. Por ejemplo, a menudo él planteaba un punto de orden para impedir el paso de la legislación desviándola hacia una ley de asignaciones; era con frecuencia el único lo suficientemente alerta para llamar a "quórum" cuando había un intento de apuro sobre alguna parte de la legislación; él en repetidas ocasiones llamó a los "votos afirmativos y negativos" para inducir miembros, cuyos votos individuales serian grabados, a mantener sus promesas electorales. Al menos en dos ocasiones hizo un viernes su solicitud sorpresa para "una copia absorta de la ley", ganando así un aplazamiento de dos días que le daba tiempo a los constituyentes en casa para ejercer presión sobre sus representantes en Washington. En la primavera de 1947, un proyecto de ley para el entrenamiento militar universal fue derrotado por un margen muy estrecho después de un retraso. El 16 de marzo de 1949, el Herald Tribune tituló un despacho de Washington, "REHUIDA DE MARCANTONLO – VOTO DEL GRUPO 70 DE LA FUERZA AÉREA". Se decía en parte:

"En la Cámara, el representante Vito Marcantonio, Trabajador Estadounidense, de Nueva York, utilizó el ardid parlamentario de llamado para la lectura de una 'copia absorta' de la ley del grupo de los setenta justo antes de que la medida debía ser llamada a votación. Debido a que el proyecto de ley no estaba en su escritura final y no podría ser tan preparado hasta el lunes, fue la consideración que tuvo para ser pospuesto hasta ese momento bajo las reglas de la Cámara. El representante Carl Vinson, demócrata, de Georgia, Presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara y el patrocinador del proyecto de ley, dijo que Marcantonio estaba 'en su derecho' el usar sus tácticas dilatorias, pero predijo que la medida pasaría 'casi por unanimidad'. Añadió que "la esperanza y la verdadera estrategia' del Representante de Nueva York había sido conseguir que el proyecto de ley se comprometiera nuevamente para que él pudiera añadir una enmienda - que ha intentado añadir a numerosas otras medidas - para prohibir la discriminación racial en las fuerzas armadas y en las industrias de suministro de sus equipos... "

El REGISTRO también revela muchas ocasiones en las que Marcantonio tomó la palabra para explicarles a sus colegas parlamentarios las complicadas maniobras que se estaban utilizando en un intento de derrotar la legislación popular. Les mostró cómo podrían ser contrarrestadas. Hasta cierto punto, incluso tuvo éxito en la popularización de su conocimiento parlamentaria por sus constituyentes. El mejor ejemplo de esto es probablemente su artículo periodístico titulado, "Truman puede pasar o matar F.E.P.C."

CON LA EXCEPCIÓN del apéndice, el material en este libro ha sido elegido en su totalidad entre los 206 volúmenes de las Actas del Congreso que cubren la carrera en el Congreso de Marcantonio. Cientos de sus leyes, miles de sus votos y millones de sus palabras están impresos allí.

En la selección de esta gran cantidad de material, hemos hecho todo lo posible para dar una imagen tan completa como sea posible de las actividades de Marcantonio como representante de las personas del Distrito del Congreso 18 y de todos los Estados Unidos.

Hay una gran preponderancia de debate extemporáneo y observación en las siguientes páginas. Esta memoria realmente vivida de la personalidad de Marco Antonio, su capacidad para aprovechar el punto esencial tratado con extraordinaria rapidez, y expresarse sobre ella al mismo tiempo. Un buen ejemplo es el discurso improvisado en el que sólo él, de todos los presentes que se resentían por el Congresista Rankin al referirse menosprecio al Congresista Celler como "un caballero judío", tuvo éxito en la organización de sus pensamientos con la suficiente rapidez para protestar inmediatamente.

Hay, por supuesto, también a varios de sus discursos preparados más largos. Muchos de ellos, como la crítica a la Ley Hobbs, el análisis del programa "ayuda externa" de los Estados Unidos, y la oposición a una alianza con la España de Franco, son ejemplos de una estrecha colaboración razonada, bien coordinada, con un argumento completo donde la estructura lógica tiene éxito en el tratamiento de una multiplicidad de datos y presentados de manera unificada y aparentemente simple.

Sin embargo, los argumentos informales muestran una imagen aún más reveladora de los procesos de pensamiento de Marcantonio que el hacer discursos o documentos preparados. Ellos ilustran la forma en que podría reducir la información a través de la lógica formal para dar el verdadero significado y el peso del asunto en cuestión. Su discusión sobre F.E.P.C. y su suma al jurado en la defensa de William Patterson 'son ejemplos de su habilidad para aclarar las implicaciones esenciales de un problema para su audiencia.

Marcantonio fue un estudiante critico de la historia de Estados Unidos, así como de los acontecimientos actuales, pero su interés en hablar fue siempre el impacto práctico de su conocimiento y comprensión sobre aquellos que lo oyeron, si su audiencia estaba alrededor de él en una esquina, se sentó delante de sus radios y de aparatos de televisión en casa, o los enfrentó en el hemiciclo de la Cámara.

Él tenía un fuerte sentido de opinión de la historia que pasaría sobre cuestiones contemporáneas, ilustrado con creces por afirmaciones como aquella con la que concluyó su argumento en el Plan de Recuperación Europea el 31 de marzo de 1948:

"Señor Chairman, comprendo el esfuerzo que estamos haciendo ahora es en vano... Sé que no hay nada que yo o cualquier otra persona pueda decir esta noche va a cambiar el curso de los acontecimientos en esta Cámara. Sin embargo, en el análisis final, nuestros esfuerzos no son en vano porque creemos que la sentencia sobre este asunto no será finalmente resuelta hoy aquí. El juicio final sobre este asunto de largo alcance será determinado por el tiempo, por los eventos y por los estadounidenses. Con el fin de tener el registro completo, y para que el registro demostrará que los esfuerzos han sido realizados por algunos de nosotros para preservar la paz del mundo, he ofrecido este sustituto."

A él le importaba muy poco, sin embargo, por la calidad literaria de sus discursos o por cualquier admiración, él podría ganar por la originalidad o por la variedad de su expresión. Así, cuando se encontró con una acertada y popular expresión para un programa o política como "vivienda con un gotero," o una analogía histórica, él la usaría una y otra vez. Marcantonio nunca olvidó la regla de la prueba del tiempo aprendido muy pronto para hablar en la calle: en primer lugar decirles lo que vas a decir; entonces dilo; a continuación, dígales lo que ha dicho."

Incluso para aquellos que nunca lo escucharon, la desventaja estilística de este tipo de repeticiones presentes en la lectura parece ser escaso si se comparan con el efecto de la inmediatez y participación personal que estas conversaciones informales logran. En cuanto a los que no lo conocieron, es muy posible que, en muchas de estas páginas, una vez más escuchen las inflexiones características de sarcasmo o énfasis, y ver los gestos rápidos con la que puntuó su discurso.

Prácticamente no hay tema sobre el que Marcantonio habló en la Cámara que no esté representado en las colecciones que siguen, y no es, por lo general, una proporción aproximada entre el número de veces que habló sobre un tema específico y el número de tales discursos incluido.

Para conseguir esta calidad representativa ha sido necesario dar muchos discursos, en parte, en lugar de en su totalidad. Todas las omisiones han sido indicadas por la costumbre... y con frecuencia los recortes sustanciales también están marcados por una declaración entre corchetes de la naturaleza del material omitido.

Los únicos cambios en el texto son las correcciones ocasionales en puntuación. El REGISTRO es, en esencia, una transcripción taquigráfica; pruebas impresas inmediatamente después de la sesión de cada día y los miembros luego contaban con sólo tres horas para hacer las correcciones necesarias en los informes de sus discursos. A menudo, este proceso deja sin corregir errores obvios en la puntuación, por supuesto, suministrado por el taquígrafo. Cuando estos errores parecían simplemente para interferir con la facilidad de lectura pues se han corregido, pero dondequiera que había una posible ambigüedad de lo que significa, se ha quedado sin cambios. Del mismo modo una serie de errores verbales se han mantenido tal y como están en el registro, y las pocas tales correcciones que parecían realmente necesarias se han indicado mediante la colocación de la palabra cambiada o insertada en []. Anotaciones breves, explicaciones, adiciones de un nombre propio o de la denominación geográfica, y así sucesivamente - también se colocan entre paréntesis.

Con la excepción de los materiales en Puerto Rico, todo está organizado en orden cronológico. Cada uno de los siete Congresos constituye un capítulo con una tabla de contenidos en sus páginas iniciales. Los discursos, cartas y leyes referidas a Puerto Rico se enumeran en orden de fecha en estas tablas de contenido, sino el propio material se encontrará en una sección separada inmediatamente después del Congreso 81º.

La sección sobre Puerto Rico por lo tanto presenta una historia más continua de la isla y su gente. Esta disposición tópica también muestra consecutivamente actividad de Marcantonio durante un período de 16 años sobre uno de los temas generales que eran de gran preocupación para él. Aquellos que deseen seguir el desarrollo de su pensamiento sobre trabajo, paz, igualdad, libertades civiles o el bienestar de una manera continua pueden hacerlo mediante la comprobación de estos encabezamientos en el índice.

Se concluyen las selecciones en este volumen con el discurso final de Marcantonio en el Congreso justo después de su derrota en las elecciones de noviembre de 1950, se ha ignorado su continua preocupación, durante los últimos tres años y medio de su vida, por las cuestiones fundamentales del estado al que se había dedicado con ahínco intensificado en los Congresos 80ª y 81ª. Un simple resumen o una declaración descriptiva hubieran distorsionado la naturaleza esencialmente "autobiográfica" y documental de este volumen. Para dar una enumeración documentada de la actividad pública de sus últimos años tenemos que, por lo tanto, incluir partes de sus propias declaraciones en cuatro importantes casos legales. Estos constituyen el apéndice.

Su larga lucha por la paz en el hemiciclo de la Cámara se refleja en su exitosa defensa del Dr. W. E. B. DuBois, director del Centro de Información de la Paz; su lucha contra el mal uso de citaciones por desacato, y por la igualdad de las personas negras, aparece en otra forma su victoriosa defensa de William Patterson, secretario ejecutivo del Congreso de Derechos Civiles; su esfuerzo por asegurar la derogación de la Ley Taft-Hartley se recuerda por su defensa de Ben Gold, entonces presidente de Unión Internacional de Trabajadores de la Piel y Cuero; y su oposición a la Ley de Seguridad Interna de 1950 se continuó en su defensa del Partido Comunista, en un esfuerzo para que dicha ley fuese declarada inconstitucional.

El Dr. DuBois fue lo suficientemente amable para permitir la cita de los dos capítulos de su batalla para la Paz, en el que describe la conducta de Marcantonio en el juicio y cita el argumento para su absolución, que el juez concedió. Los ensayos William Patterson y Ben Gold están representados tanto por resúmenes de Marcantonio a los jurados. La defensa del Partido Comunista está representada por fragmentos sustanciales por parte del cometido por el que Marcantonio preparó su presentación a la Corte de Circuito de Apelaciones, pero que no llegó a discutir.

COMO THADDEUS STEVENS, el Congresista al que él se parecía tanto, el carácter y la posición de Marcantonio fueron ampliamente tergiversados durante su vida. Para aquellos que lo conocieron personalmente, o que realmente siguieron sus actividades en el Congreso, él necesitaba y no necesita defensa.

Aquellos que no lo conocieron, o lo conocían sólo a través de las distorsiones de la oposición política y la prensa parcial, será, esperamos, capaz de juzgar por sí mismos a través de estas colecciones desde el registro oficial de la obra de su vida. Esto pone de manifiesto su propia declaración sobre el hemiciclo del Congreso en su último término ahí:

"He estado resistiendo por los principios fundamentales que siempre he defendido. No me he reducido. No me he retirado. No me disculpo, y no soy comprometedor..."